
En el trabajo que realizo como sexólogo especializado, me encuentro con una creencia muy extendida: que la sexualidad se resume en el coito y culmina en el orgasmo. Muchas personas acuden a consulta preocupadas porque no sienten “lo que deberían”, porque no llegan al clímax o porque sus encuentros sexuales no se ajustan a ese guion tan rígido y culturalmente aceptado.
Desde el enfoque de la terapia sexológica, propongo una mirada mucho más amplia: el placer no es una meta, es una experiencia diversa, rica, profunda y personal. Ir más allá del orgasmo es una invitación a reconectar con el cuerpo, con el vínculo y con formas de intimidad que también cuentan.
La sexualidad es mucho más que genitalidad
Nos han enseñado que “tener sexo” implica una serie de pasos casi coreografiados: caricias, penetración y orgasmo. Este modelo limita la creatividad, la espontaneidad y, sobre todo, la posibilidad de conectar con el propio deseo desde un lugar auténtico.
Desde la terapia sexológica, trabajo con personas que desean descubrir una sexualidad más libre, sin exigencias, sin expectativas prefijadas, donde cada encuentro se construya desde lo que verdaderamente se siente, no desde lo que “debería” pasar.
Porque sí, el orgasmo puede ser una parte del encuentro, pero no es la única forma de sentir placer ni su medida de calidad.
Formas de placer que también cuentan
Placer puede ser muchas cosas:
- Una conversación erótica que despierte el deseo.
- Un juego sensorial que explore nuevas zonas del cuerpo.
- Una caricia sostenida, sin prisa.
- La mirada de quien te reconoce sin juzgarte.
- El silencio cómodo entre dos cuerpos en calma.
El placer también es emocional, relacional y contextual. Y no depende solo del cuerpo, sino de cómo nos sentimos con ese cuerpo, de cómo nos vinculan, de cómo nos damos permiso para disfrutar sin rendir cuentas.
Diversidad erótica: cada cuerpo, cada deseo
Uno de los pilares de mi trabajo en sexología es el respeto absoluto por la diversidad erótica. No hay una única manera de vivir la sexualidad. Lo importante no es encajar en una norma, sino habitar el propio deseo desde la autenticidad.
Muchas personas sufren porque sienten que “no funcionan bien”, cuando en realidad lo que no encaja es el modelo hegemónico que han aprendido. A través de la terapia sexológica, acompañamos procesos de reconexión con el placer propio: el que surge del cuerpo real, del deseo legítimo, del vínculo elegido.
Este enfoque es especialmente necesario cuando hay situaciones de baja autoestima corporal, disfunciones sexuales, experiencias traumáticas o dinámicas de pareja que han perdido el contacto emocional o el juego íntimo.
Ya sea desde mi consulta en Granada o a través de terapia online, acompaño a personas que desean transformar su forma de vivir el placer. Lo hacemos con respeto, a tu ritmo, sin juicios, y con herramientas que te ayuden a construir una sexualidad más consciente y más tuya.
No se trata de hacer más, sino de sentir mejor. De soltar la exigencia y recuperar el derecho a disfrutar como eres.
Soy Alejandro Salinas sexólogo especializado en terapia sexológica y de pareja. En este artículo hemos reflexionado sobre la importancia de mirar más allá del orgasmo y abrir conversaciones sobre el placer, el cuerpo, el vínculo y la diversidad erótica. Porque el placer no tiene una sola forma, y todas las formas sentidas y consensuadas merecen un espacio digno y libre.
Si sientes que tu sexualidad está atravesada por dudas, presión o desconexión, estoy aquí para acompañarte.