sexología terapia sexológica

Como profesional de la sexología y la terapia sexológica, una de las consultas más frecuentes tiene que ver con la presión de “funcionar bien” en lo sexual. Personas que viven la intimidad con ansiedad, con miedo a no rendir, a no excitarse, a no cumplir con las expectativas propias o ajenas. Personas que, en lugar de disfrutar, se tensan. Que, en vez de conectar, se desconectan de su cuerpo.

Y es que cuando el sexo se convierte en una obligación, deja de ser placer para convertirse en carga. Desde la terapia sexológica, trabajamos precisamente para desmontar estos mandatos y recuperar una vivencia más libre, auténtica y compasiva de la sexualidad.

¿Qué significa “funcionar” en lo sexual?

La idea de “funcionar” lleva implícita una lógica mecánica. Como si nuestro cuerpo fuera una máquina que debe responder a determinadas órdenes, en el momento justo y sin margen de error. Esta visión está profundamente influida por mitos, estereotipos y una cultura que valora más el rendimiento que la conexión.

En consulta escucho frases como:

  • “No consigo excitarme como antes”.
  • “Mi pareja cree que ya no me atrae”.
  • “Siento que tengo que cumplir, aunque no me apetezca”.
  • “Si no hay orgasmo, parece que no cuenta”.

Estas ideas generan culpa, inseguridad y malestar. Nos hacen creer que si no estamos siempre disponibles sexualmente, algo falla en nosotros o en la relación. Pero desde la terapia sexológica, lo primero que hacemos es romper con esa mirada exigente para poder construir una nueva forma de vivir el deseo.

Sexo sin exigencia: una propuesta desde la sexología

Una sexualidad sana no se mide en frecuencia, en duración ni en rendimiento. Se mide en conexión, libertad, presencia y disfrute. Y para eso, es fundamental revisar nuestras creencias y patrones.

Desde la sexología, abordamos cada caso de forma personalizada, sabiendo que no hay una única manera de vivir la intimidad. Cada cuerpo, cada vínculo y cada etapa vital trae consigo un lenguaje distinto.

En terapia sexológica trabajamos sobre:

  • La ansiedad anticipatoria relacionada con el sexo.
  • El miedo al juicio o al rechazo.
  • La desconexión con el cuerpo y el deseo.
  • El deseo dispar en la pareja.
  • Los bloqueos sexuales derivados de experiencias pasadas.

Lo importante no es cumplir, sino conectar. No es hacerlo “como se espera”, sino encontrar la forma que sea tuya, compartida y libre.

¿Y si el problema no eres tú?

Muchos síntomas sexuales no tienen su origen en el cuerpo, sino en la presión. Cuando la mente está en modo “evaluación”, el cuerpo no puede entregarse al placer. Y eso no es disfunción: es una respuesta humana a una exigencia que nos supera.

Si sientes que tu sexualidad se ha vuelto un terreno de incomodidad o frustración, tal vez no necesitas cambiar nada en ti, sino cuestionar los mandatos que has interiorizado. Desde la terapia sexológica, te propongo comenzar ese proceso con respeto, tiempo y cuidado.

Si estás en Granada, puedes iniciar tu proceso de manera presencial. También puedes acceder a terapia online desde donde te encuentres. El trabajo desde la sexología no impone ritmos ni metas, solo ofrece espacio para explorar, entender, sentir y, sobre todo, aliviar.

Soy Alejandro Salinas sexólogo especializado en terapia sexológica. En este artículo he querido compartir una idea clave: cuando el sexo pesa más que excita, lo que necesita revisión no es tu cuerpo, sino las ideas que has aprendido sobre él.

Desde la terapia sexológica, te acompaño a descubrir una sexualidad sin exigencias, donde el placer no sea una meta, sino una experiencia. Porque el buen sexo no es el que cumple, es el que se vive con libertad, conexión y disfrute.

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