
Como terapeuta especializado en terapia pareja granada, una de las frases que más escucho en consulta es: “En realidad no discutimos, pero tampoco estamos bien”. Esta calma aparente, donde los conflictos se evitan, las conversaciones se diluyen y las emociones se silencian, puede parecer una señal de equilibrio… pero muchas veces es todo lo contrario.
En terapia de parejas, observamos que la evitación del conflicto no es necesariamente un signo de salud relacional. A veces es una estrategia inconsciente para no mover las aguas, para no tocar temas incómodos o para no asumir que algo no funciona. Pero lo no dicho, lo no enfrentado, termina generando distancia emocional.
El falso confort: cuando el silencio reemplaza al vínculo
Evitar una discusión puede traer un alivio inmediato, pero a largo plazo construye un muro invisible. Las conversaciones pendientes se acumulan. El deseo se apaga. La complicidad se enfría. Y aunque la relación parece estable desde fuera, por dentro crece una sensación de vacío, de rutina o incluso de soledad compartida.
Desde mi experiencia en terapia pareja granada, he visto cómo este tipo de parejas no llegan porque haya “problemas graves”, sino porque sienten que ya no se miran igual, que ya no hay proyecto compartido, o que han dejado de sentirse escuchadas y vistas.
No discutir no es lo mismo que estar bien. A veces es solo un acuerdo silencioso para no enfrentar el cambio.
Lo que no se dice también pesa
Muchas veces, detrás de esa calma aparente hay:
- Miedo a que una conversación incómoda termine en ruptura.
- Creencias como “mejor no remover el pasado”.
- Falta de herramientas para dialogar sin herirse.
- Acuerdos tácitos que priorizan la paz sobre la verdad.
- Deseo de mantener una imagen de pareja “normal”.
En terapia de parejas trabajamos para identificar estos patrones y abrir un espacio donde se pueda hablar con respeto, sin culpa ni reproches, pero también sin evasión. Porque una pareja que no se comunica con honestidad, inevitablemente se desconecta.
¿Qué puede aportar la terapia en estos casos?
La terapia pareja granada no solo sirve para parejas en crisis o al borde de la ruptura. También es un espacio valioso para quienes sienten que su relación se ha estancado, que la conexión se ha debilitado o que necesitan reencontrarse desde un lugar más auténtico.
En consulta trabajamos sobre:
- La expresión emocional sin miedo.
- La recuperación del deseo y la intimidad.
- La escucha activa y sin interrupciones.
- La validación mutua y la toma de decisiones compartidas.
Este proceso no es cómodo, pero sí profundamente transformador. Y puede marcar un antes y un después en la forma de convivir, cuidar y amar.
Si estás en Granada, puedes acceder a sesiones presenciales. Y si lo prefieres, también ofrezco terapia online para parejas que viven en otras ciudades o tienen dificultad para desplazarse. Lo importante es abrir un espacio de encuentro, donde lo pendiente pueda decirse, lo invisible hacerse visible y el vínculo recuperarse.
Soy Alejandro Salinas psicólogo especializado en terapia de pareja. En este artículo hemos explorado cómo muchas relaciones entran en una especie de “zona neutral”, donde no hay conflicto, pero tampoco conexión. Desde la terapia pareja granada, acompaño a parejas que desean salir del estancamiento emocional y reencontrarse con una forma de vincularse más viva, más honesta y más real.
Porque evitar los conflictos no fortalece el amor, pero afrontarlos con cuidado y escucha sí puede hacerlo crecer.