
Como psicólogo granada, he acompañado a muchas personas que no sabían poner en palabras lo que sentían, pero cuyo cuerpo hablaba con claridad. Dolores musculares sin causa médica, insomnio persistente, falta de aire, nudos en la garganta, fatiga constante… A veces, creemos que si no nombramos lo que duele, desaparece. Pero no todo lo que callas está resuelto. Y el cuerpo, antes o después, encuentra una forma de decirlo.
Desde la terapia psicológica, abordamos no solo el diálogo interno o los pensamientos que nos angustian, sino también cómo el cuerpo registra y expresa aquello que emocionalmente no tiene aún un espacio para salir. Lo que no se habla, se actúa. Lo que no se permite sentir, se somatiza. Y lo que se reprime, tarde o temprano pide atención.
El cuerpo no miente
Vivimos en una cultura que sobrevalora lo racional y desatiende lo corporal. Nos han enseñado a “ser fuertes”, a “no pensar tanto”, a seguir funcionando aunque estemos mal. Pero el cuerpo guarda memoria. Y cuando no le damos permiso a la emoción, es el cuerpo quien la expresa con síntomas, tensiones o bloqueos.
Desde la terapia trabajamos con una mirada integradora que considera mente, emoción y cuerpo como partes inseparables del bienestar. Algunas señales comunes de que tu cuerpo está hablando por ti:
- Dolor crónico sin causa física clara.
- Fatiga persistente, incluso después de descansar.
- Dificultades digestivas o respiratorias recurrentes.
- Opresión en el pecho, taquicardias, bruxismo.
- Episodios de llanto o angustia sin explicación inmediata.
Estas señales no deben asustarte, sino invitarte a escucharte con más profundidad. El cuerpo no te traiciona, te protege. Solo necesita que empieces a prestarle atención desde otro lugar.
La importancia de la escucha interna
En terapia psicológica, trabajamos con herramientas que ayudan a reconectar con las sensaciones corporales. Porque muchas veces, lo que no se dice en palabras, se puede empezar a sentir en el cuerpo. Y desde ahí, permitir que la emoción emerja con respeto y sin juicio.
Esto se traduce en:
- Aprender a respirar conscientemente.
- Detectar tensiones acumuladas.
- Observar cuándo y cómo se activa el malestar.
- Nombrar sensaciones y emociones en un espacio seguro.
- Recuperar el contacto con el cuerpo desde el cuidado, no desde la exigencia.
Este enfoque no solo libera emocionalmente, sino que te ayuda a conocer tus límites, a poner palabras a lo que antes solo era dolor físico y a cuidar tu salud desde una mirada más compasiva.
Ya sea que vivas en Granada o prefieras comenzar un proceso desde casa, ofrezco terapia psicológica online para acompañarte en este camino de reconexión y cuidado integral. El cuerpo necesita un espacio donde no tenga que gritar para ser escuchado. Y en consulta, encontramos juntos ese espacio.
No tienes que entenderlo todo desde la cabeza. A veces el cuerpo sabe antes lo que tu mente aún no puede aceptar.
Soy Alejandro Salinas psicólogo especializado en procesos de salud emocional y corporal. En este artículo hemos explorado cómo el cuerpo puede manifestar el malestar emocional cuando no se le da voz. Desde la terapia con un psicólogo granada, propongo abrir un espacio de escucha profunda, donde lo que duele tenga lugar, sea dicho y, sobre todo, comprendido desde el respeto y la integridad del ser que siente.